Técnica del
Picado:
Exigen al niño
coordinación y delicadeza de movimientos para perforar el
papel.
Esta técnica se da progresivamente para que
perfeccione el acto prensor y el picado como tal.
El niño debe aprender a
tomar correctamente el punzón, puesto que es un elemento similar al lápiz y la
forma de utilizarlo es la misma sólo que los resultados son
diferentes.
La utilización frecuente y progresiva de esta técnica
facilitará el manejo del lápiz y dará mayor seguridad al niño en edad
pre-escolar cuando vaya a escribir o hacer trazos específicos. Tiene un gran
valor por ello en el pre-escolar; además de aprender a tomar el punzón de manera
adecuada, requiere de atención y coordinación manual del niño para que los
puntos perforados no queden dispersos entre sí, sino que guarden una distancia
semejante y se conserve la figura seleccionada.
Por lo
tanto el picado constituye un ejercicio fundamental de entrenamientos
psicomotor; no sólo inhibe los movimientos manuales que se deben restringir, si
no que también actúa sobre la estabilidad de la atención y de la
conducta.
Es bueno aclarar que si esta actividad del picado no se
inició de los cuatro a cinco años de la edad pre-escolar , se debe hacer en el
momento en el que el niño tenga la oportunidad de hacerlo bajo la orientación
del adulto por ser una actividad que proporciona seguridad, control de
emociones, firmeza y atención en el niño .
Proceso de la técnica del punzó:
Lo
primero que debe hacerse para iniciar esta técnica es lograr la presión correcta
del punzó y realizar ejercicios de flexión de la muñeca sosteniendo el punzó sin
picar con él para luego iniciar el trabajo del picado sobre papel.

Es importante tener en cuenta que durante el
proceso se debe utilizar la misma clase de papel hasta cuando el niño haya
adquirido control de sus movimientos, para no crearle inestabilidad en
ellos.
Picado libre:Una vez
que el niño ha adquirido control del punzón y tiene buena presión de éste, se le
da la posibilidad de picar en forma libre de manera que no le implique un
esfuerzo solo el placer de hacer agujeros en el papel. Es aconsejable tener la
oportunidad de repetir esta actividad varias veces para sacar el máximo provecho
y ojala con música suave para relajar..
Con límite superior:Después que el niño ha
aprendido a controlar sus movimientos libres con el punzón, sin romper la hoja,
sólo perforándola uniformemente, se inicia un nuevo proceso delimitando ya el
espacio.
Se divide por la mitad el trozo de papel con una línea
horizontal indicándole al niño que se va a picar únicamente la parte inferior,
respetando el límite superior impuesto.
Esta indicación de por si va a hacer
que el niño ejerza más control sobre sus movimientos para no salirse del espacio
demarcado.
Con límite
inferior:Después de que se haya practicado o ejercitado con límite
superior se pasa a ejercitar con el límite inferior.
Aunque para los adultos
sea sencillo y aparentemente lo mismo, para el niño implica un gran esfuerzo y
coordinación psicomotora. Recuerde que se debe ejercitar varias veces con la
misma figura para desarrollar más destreza y seguridad.
Con límite a un costado:Teniendo en cuenta que
el tamaño del papel de base no ha cambiado, se procede a marcar el limite en un
costado que sea menos que los dos anteriores ,para que se realice picado libre
aunque limitado por el espacio demarcado por una línea vertical.
Este proceso
que se inicia con este paso es el que nos va a llevar al picado sobre la línea
recta .







